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Naturaleza de la Unidad Scout

El método scout es un método de educación que confía en los jóvenes y cree en su autoeducación. En la Rama Scout esta confianza se manifiesta en la aplicación del sistema de patrullas, esto es, en el mantenimiento de un sistema que favorece el dinamismo de grupos informales de amigos para que operen como comunidades de aprendizaje.

La unidad scout respalda al sistema de Patrullas

¿Por qué entonces crear una Unidad Scout y no dejar que las patrullas operen por su cuenta?

  • Porque para cumplir su doble papel -grupo de amigos y comunidad de aprendizaje- una patrulla requiere un mínimo de organización que la respalde.
  • Porque las patrullas necesitan un espacio donde interactuar con otras patrullas que les sirvan como modelo y medida de su propio rendimiento.
  • Porque los líderes de los pequeños grupos precisan de un ambiente educativo donde aprender su liderazgo.
  • Porque el método supone un espacio donde se experimente la presencia estimulante del adulto, sin que éste interfiera “dentro” de la patrulla.
  • Porque las patrullas tienen necesidad de un territorio seguro donde actuar, que disminuya al mínimo los eventuales riesgos del sistema.

En consecuencia, la primera razón de existir de una Unidad Scout es velar por el libre y completo funcionamiento del sistema de patrullas. La patrulla es la comunidad de aprendizaje y la Unidad Scout es su organización de respaldo.

Al cumplir esta función, la Unidad debe estar atenta y mantenerse dentro de su rol, sin invadir el campo de las patrullas o crear condiciones que directa o indirectamente las inhiban, limiten o anulen.

La unidad scout es centinela de la misión

La misión, que constituye el “por qué”, equivale al propósito del Movimiento Scout, es común para todos los scouts del mundo y se expresa en el proyecto educativo de nuestra asociación.

La 35ª Conferencia Scout Mundial, reunida en Durban, Sudáfrica, en julio de 1999, estableció que mediante un sistema de valores basado en principios espirituales, sociales y personales, que se expresan en la Ley y en la Promesa, nuestra misión es contribuir a la educación de los jóvenes para que participen en la construcción de un mundo mejor, donde las personas se desarrollen plenamente y jueguen un papel constructivo en la sociedad. Esta misión se cumple aplicando el método scout, que convierte al joven en el principal agente de su desarrollo, de manera que llegue a ser una persona autónoma, solidaria, responsable y comprometida.

¿Cuál es el rol de la Unidad Scout con relación a la misión?

La misión nos vincula y compromete a todos los que participamos en el Movimiento y a todas sus estructuras, sean locales, nacionales o mundiales. Pero la forma específica en que envuelve a los jóvenes de 11 a 15 años es a través de la Unidad Scout, la que es responsable de aplicar en forma completa y equilibrada todos los elementos del método, es decir, lograr que los jóvenes experimenten esa atmósfera que hemos llamado vida de grupo.

La misión también penetra a las patrullas, pero no son los jóvenes los responsables de ser vigías de que el barco camine siempre en dirección a ella. Ellos están principalmente interesados en la aventura de “explorar nuevos territorios con un grupo de amigos”, como lo analizamos en los capítulos primero y segundo, y sería extraño que hubieran ingresado al Movimiento Scout “para ser educados”. Su aprendizaje sobreviene como un resultado de la vida de grupo y la mantención de la vida de grupo es una responsabilidad de la Unidad Scout, que actúa como centinela de la misión, rescatando continuamente dos aspectos básicos:

El sentido de lo que se hace

Contribuir a la educación de los jóvenes para que participen en la construcción de un mundo mejor.

El proceso a través del cual se hace

Aplicando el método scout, que convierte al joven en el principal agente de su desarrollo.

La unidad scout es una comunidad en marcha hacia una visión compartida

La visión, que responde a la pregunta “¿hacia dónde vamos?”, es la imagen que la Unidad Scout tiene de su propio futuro. La Unidad Scout es una comunidad en marcha hacia una visión compartida. Normalmente, la visión se concreta en uno o varios objetivos anuales que, a proposición de la Unidad, se consignan en el Plan del Grupo Scout al cual ésta pertenece.

Constituyen una visión propuestas tales como “este año conseguiremos local para todas las patrullas”, “la deserción se reducirá a un 10% como máximo”, “acamparemos 20 noches bajo carpa y tendremos campamentos mejor preparados”, “nos integraremos en todas las actividades distritales y nacionales que ofrece la Asociación”, “la institución que nos patrocina nos considerará como su mejor programa educativo”, “a fines de año habremos crecido en un 50%”, “un 90% de los jóvenes usarán sus bitácoras y todas las patrullas tendrán sus materiales completos”, “seremos la mejor Unidad del Distrito”; y muchas otras como éstas, que dependerán del nivel de desarrollo de la Unidad, de sus expectativas de futuro y de la valoración que hagan sus miembros de su capacidad de hacerlas realidad.

Para que una visión sea eficaz debe ser compartida, esto es, una visión en que todos, jóvenes y dirigentes, se sienten interpretados y la construyen en conjunto.

Una visión compartida es más que una idea. Es una fuerza de impresionante poder en el corazón de todos los miembros de la Unidad. Puede originarse en una idea, pero si es tan convincente como para lograr el respaldo de todos, cesa de ser una abstracción, se hace palpable y se comienza a percibir como si fuera visible. Crea una sensación de vínculo común que impregna la Unidad y, por dispares que sean las actividades de las patrullas, brinda coherencia a todo lo que se hace.

La unidad scout es el espacio en que las patrullas interactúan

Cuando hablamos de la patrulla dijimos que ésta interactúa con otros grupos similares. La Unidad Scout es el espacio en que tiene lugar esa interacción. Ella se produce de manera general y espontánea a través de todos los componentes de la vida de grupo, pero se acentúa en algunas situaciones específicas:

  • En las actividades variables comunes para toda la Unidad, ya sea porque todas las patrullas han decidido realizar la misma actividad en paralelo o porque asumen tareas específicas dentro de una actividad que las involucra a todas. Las actividades de Unidad deben tener una frecuencia que no interfiera con las actividades de patrulla, que son prioritarias.
  • En los proyectos, en que las patrullas asumen actividades diferentes dentro de un conjunto de actividades que conforman una iniciativa de mayor envergadura.
  • En los campamentos, juegos, fogatas, competencias y demás actividades fijas, cuya preparación supone que las patrullas asumen responsabilidades diferenciadas.
  • En el Consejo de Unidad, donde se concilian los distintos intereses de las patrullas, representadas por sus Guías y Subguías.
  • En la Asamblea de Unidad, donde todos los integrantes de las patrullas ejercen su derecho a opinar y decidir.

Esta interacción permite que las patrullas:

  • Aprendan unas de otras.
  • Aprecien su propio rendimiento y traten de superarse.
  • Experimenten las ventajas de la cooperación, la solidaridad y el trabajo en equipo.
  • Asimilen la vida democrática, tomando decisiones, asumiendo las responsabilidades que resultan de esas decisiones y respetando la opinión de la mayoría.
  • Ejerciten habilidades sociales en una especie de espacio virtual, con bordes limitados, donde se puede ensayar y cometer errores sin riesgos desproporcionados ni consecuencias irreversibles.

La unidad scout se compone idealmente de 4 Patrullas y 32 Jóvenes

La experiencia ha demostrado que una Unidad compuesta por 3 a 5 patrullas, constituye el número ideal para favorecer las posibilidades de interacción y aumentar el atractivo de las actividades. Al existir 2 patrullas la interacción se reduce al mínimo y las actividades de Unidad pierden atractivo. Con más de 5 patrullas surgen dificultades de organización y se diluye el apoyo personalizado que los dirigentes pueden dar a Guías y Subguías y a los jóvenes cuyo crecimiento acompañan.

Tomando como base el tamaño recomendado para las patrullas, un número ideal de 4 patrullas oscilará entre 20 y 32 jóvenes. En todo caso, estos números tienen carácter secundario, ya que lo esencial es que las patrullas estén conformadas por grupos de amigos, independientemente de su número. No hay que olvidar que una Unidad es una federación de patrullas disímiles pero coherentes respecto de sí mismas.

No es conveniente recibir en la Unidad más patrullas que aquellas que puede atender el número de dirigentes capacitados de que se dispone. No son recomendables las Unidades Scouts “gigantes”, que dan la sensación de capacidad de convocatoria y poder, pero en las que se pierde toda posibilidad de realizar un trabajo personalizado. Una vez que se cuenta con más de 5 patrullas, y según sean las características del Grupo Scout, es probable que lo más adecuado sea constituir 2 Unidades con 3 patrullas cada una. Es obvio que esto conduce a la necesidad de captar y capacitar a dirigentes en número suficiente para mantener una atención personalizada.

Jóvenes de 11 a 15 años, dependiendo de los ritmos individuales de crecimiento

La Unidad Scout agrupa patrullas compuestas por jóvenes de 11 a 15 años, ciclo de desarrollo que corresponde a la primera etapa de la adolescencia, con características juveniles comunes que permiten diferenciarla del período anterior y del siguiente. En su interior distinguimos dos rangos de edad: 11 a 13 y 13 a 15 años. Como se señaló en el capítulo 1, estos rangos determinan 2 columnas diferentes de objetivos que se proponen a los jóvenes en todas las áreas de crecimiento, como veremos en el capítulo 9.

Se trata de rangos genéricos y no de límites estrictos de edad, ya que cada joven tiene su propio ritmo de crecimiento según diversos factores que influyen en él o en ella. De ahí que el ingreso y la permanencia de un joven o de una joven en una patrulla, como también su paso de una etapa de progresión a otra, dependerán más bien de su grado de desarrollo que de su edad, lo que será evaluado en cada caso por el propio joven con la ayuda de su patrulla y del dirigente adulto que acompaña su crecimiento.

Esto significa que no por el hecho de cumplir 11 años un joven o una joven estarán en condiciones de ingresar a una patrulla. Tal vez pocos meses antes, especialmente en el caso de las niñas, en quienes la pubertad se inicia con una anticipación de uno o dos años respecto de los muchachos. De ninguna manera debieran incorporarse niños o niñas menores de 10 años, ya que el tipo de actividades y el método utilizado no les resultarían apropiados. También podrían ingresar después que cumplan 11 años, como es el caso de los jóvenes que muestran un ritmo de crecimiento más pausado.

En cualquier caso, la madurez opera como un antecedente previo, pero el ingreso y permanencia dependen de la amistad y aceptación de la patrulla.

De la misma manera, los jóvenes no egresan de su patrulla el día que cumplen 15 años, sino en el momento en que se consolidan inquietudes e intereses que encontrarán una respuesta más adecuada en la Rama siguiente. Naturalmente los jóvenes emitirán signos de su deseo en ese sentido, los cuales hay que aprender a percibir oportunamente.

Las unidades pueden ser mixtas u homogéneas en cuanto a sexo

Al hablar del sistema de patrulla dijimos que en algunos casos las patrullas podrían ser mixtas en cuanto a sexo, dependiendo de las características del respectivo grupo informal, de las edades de los jóvenes que la componen, de la mayor o menor prontitud con que los jóvenes generan amistades del otro sexo y de las características culturales del medio. También dijimos que la mixticidad de la patrulla no debe romper el dinamismo natural del pequeño grupo ni afectar su cohesión interna y, por consiguiente, su proceso de transformación en comunidad de aprendizaje.

Así como la patrulla puede ser mixta, la Unidad Scout también puede serlo, esto es, estar integrada por patrullas de distinto sexo y/o mixtas, decisión que debiera depender del Consejo de Unidad y del respectivo Grupo Scout, atendiendo a su historia, a sus opciones educativas y a las características culturales del medio en que se desenvuelve.

Al mantenerse una Unidad mixta deben satisfacerse ciertos requerimientos básicos:

  • Las patrullas femeninas, masculinas y mixtas deben ser consideradas en igualdad de condiciones ante los derechos y deberes, sin discriminaciones de ningún tipo.
  • Debe procurarse que las actividades no refuercen los estereotipos culturales existentes en la sociedad, distinguiendo entre actividades propias de mujeres y otras reservadas para los hombres. El proceso de selección de actividades propuesto en el ciclo de programa es el mejor antídoto a esta tendencia, ya que ofrece a cada patrulla la oportunidad de elegir con autonomía lo que quiere hacer.
  • La Unidad debe educar en la diferencia, rescatando y resaltando las diferentes posibilidades de ser hombre y ser mujer de modo distinto.
  • La vida de grupo debe velar por el reconocimiento mutuo entre los sexos, respetando la naturaleza íntima de cada uno.
  • La interacción entre las patrullas debe promover la complementariedad entre los sexos.
  • El equipo de dirigentes debe ser mixto y es recomendable que el acompañamiento en el logro de los objetivos sea hecho por un dirigente del mismo sexo. Esto permite a los jóvenes observar y aprender la cooperación que puede existir en un equipo mixto de trabajo, a la vez que identificarse con modelos de conducta referidos a su propio sexo.