Conclusiones de la Evaluación de la Progresión Personal
El consejo de Unidad fija los criterios para concluir la evaluación de la progresión personal durante el Ciclo
Poco antes del final de un ciclo de programa, el Consejo de Unidad considera las orientaciones generales en base a las cuales se concluirá la evaluación de la progresión personal de los jóvenes y los plazos en que ello tendrá lugar.
Puede que excepcionalmente, cuando el ciclo de programa sea muy largo o se prevea que deberá prolongarse, las conclusiones se saquen en dos momentos: promediando el ciclo y al final. En todo caso, como ya se indicó, sólo transcurrido un cierto tiempo se puede determinar si las actividades desarrolladas han servido para que un joven demuestre avances en el logro de sus objetivos.
Fijar criterios de evaluación no significa recrear las reglas del sistema. Su único objeto es unificar modos de actuar y evitar posibles disparidades que pudieran darse entre los dirigentes encargados del seguimiento y en el interior de las patrullas.
Esta tarea está muy relacionada con el diagnóstico de la Unidad, particularmente con el desarrollo equilibrado de los jóvenes en las distintas áreas de crecimiento, con la atención individual que se ha prestado a cada joven y con el nivel de logro de los objetivos que se demuestra en general. Algunos ejemplos permitirán comprender la naturaleza de estos criterios:
- Si durante el ciclo de programa que termina se ha puesto énfasis en actividades de servicio, una atención especial deberá ponerse también en la evaluación de los objetivos del área sociabilidad. Esto permitirá medir el nivel de resultados que produjo en los jóvenes el énfasis dado al ciclo.
- Si en el ciclo se desarrollaron actividades de larga duración que concentraron la atención de los dirigentes y no se destinó el tiempo necesario al acompañamiento de los jóvenes, las conclusiones deberán dilatarse, ya que se necesitarán conversaciones más profundas o prolongadas.
- Si en general se aprecian avances importantes en el logro de los objetivos, las conclusiones de la evaluación tenderán a reconocer el esfuerzo demostrado. Paradójicamente, si hay falta de motivación, también podría hacerse lo mismo, pero en este caso como una manera de reforzar positivamente la autoestima de los jóvenes.
La reunión en que el Consejo de Unidad fija estos criterios, debe realizarse antes de aquella en que hace el diagnóstico de la Unidad y fija el énfasis para el próximo ciclo. De esta forma, permite que haya tiempo suficiente para concluir la evaluación de la progresión personal, antes de que formule la propuesta de actividades para el ciclo siguiente, como se verá en el próximo capítulo.
En el consejo de Patrulla se conforma la autoevaluación con la opinión de los pares
Fijados los criterios que enmarcarán las conclusiones, los Guías convocan a reunión de los Consejos de Patrulla con el único propósito de intercambiar opiniones sobre el avance de sus integrantes. En esta reunión se evalúan individualmente los avances de los jóvenes a partir de la autoevaluación de cada uno de sus miembros.
La forma, duración e intensidad con la cual una patrulla realiza esta reunión dependen de la cultura interna de la patrulla. En cualquier caso es presumible y necesario un ambiente de intimidad y mutuo apoyo, especialmente si el Guía fija la pauta, controla la agresividad, anima a los tímidos y modera a los muy entusiastas u hostiles.
Los resultados de esta evaluación quedan en manos de cada joven, quien a partir de ellos reconsiderará la evaluación inicial que ha hecho de sí mismo.
La evaluación concluye en un consenso entre el Joven y el Dirigente encargado de su seguimiento
Para establecer este consenso es conveniente que el joven y el dirigente encargado de su seguimiento tengan un encuentro destinado sólo a determinar los objetivos que se considerarán logrados durante el ciclo.
Esta reunión es una más de las tantas ocasiones en que el dirigente y el joven se encuentran, por lo que no será difícil obtener un ambiente relajado. Con esta conversación concluye para ese joven el proceso de evaluación de sus objetivos personales durante el ciclo.

En esta conversación el joven o la joven expresa su autoevaluación, la que se ha nutrido con la opinión de sus compañeros o compañeras de patrulla, indicando los objetivos que considera que ha logrado durante el ciclo que termina. El dirigente comparte con el joven su opinión, la que a su vez se ha alimentado con las observaciones que ha recogido de otros agentes evaluadores.
Además de convenir los objetivos que se considerarán logrados, este encuentro servirá para apoyar y animar al joven en su crecimiento, sugiriéndole correcciones destinadas a mejorar su participación y elevar el nivel de logro de sus objetivos. La reunión también servirá para evaluar la “permanencia” de las conductas antes logradas, esto es, constatar en conjunto cuánto de lo avanzado en ciclos anteriores ha permanecido en el tiempo.
Durante el diálogo, manteniéndose dentro de los criterios fijados por el Consejo de Unidad, el dirigente es libre para llegar al consenso que estime más conveniente para el desarrollo del joven o de la joven.
La opinión del dirigente es importante para el joven, pero en ningún caso debe primar por el solo hecho de ser la suya. Al contrario, el dirigente debe estar siempre dispuesto a cuestionarse sus puntos de vista, teniendo presente que reforzará más al joven aceptando las conclusiones de su autoevaluación que insistiendo en sus propios criterios.
Si existieren discrepancias que no pudieran resolverse, siempre primará la autoevaluación. Es preferible que el joven se exceda en la estimación de sus logros y no que se afecte su autoestima o se le desanime para seguir adelante porque se le impuso el punto de vista del dirigente.
Al término de la reunión, el dirigente invitará al joven a que pegue en la Bitácora los sellos correspondientes a los objetivos que se consideraron logrados y luego estampará el timbre de la Unidad o del Grupo Scout, en la forma en que se indica en las páginas 220 y 221 de esta Guía. Ejemplares de los sellos puede aportarlos el dirigente o el joven, según se acostumbre en la Unidad.
Si en virtud de los objetivos aprobados y aplicando los criterios generales descritos en las áreas de crecimiento, el joven o la joven estuviera en condiciones de cambiar de etapa de progresión, el dirigente hará la propuesta correspondiente al Consejo de Unidad.
El cambio de etapa implica un cambio de bitácora
Al pasar de la etapa Pistas a la etapa Senda, o de la etapa Rumbo a la etapa Travesía, no hay cambio de objetivos, pero sí de Bitácora, por lo cual se deberá proporcionar al joven sellos suficientes para que vuelva a registrar, ahora en la nueva Bitácora, los objetivos logrados que se habían registrado en la anterior.
Al pasar de la etapa Senda a la etapa Rumbo, no sólo hay cambio de Bitácora sino también de objetivos. Es recomendable que en este momento se presente al joven la nueva columna de objetivos, la que si bien apunta a las mismas conductas, contiene objetivos ligeramente más exigentes.
La entrega de la insignia de la etapa por parte del Consejo de Unidad da motivo a una celebración, como se explicó en la página 224.