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Tipos de Actividades

Las actividades pueden ser internas y externas

En el capítulo anterior hemos señalado que los objetivos personales consideran la totalidad de la vida de los jóvenes, la que comprende una gran variedad de actividades, muchas de las cuales no están conectadas con la patrulla o la Unidad. Esto permite distinguir entre actividades internas y externas.

Se entiende por internas aquellas que se realizan en las patrullas, la Unidad Scout o fuera de ellas, pero por iniciativa de su programa de actividades. Externas son todas las que los jóvenes efectúan fuera de sus patrullas y de la Unidad Scout y sin vinculación directa con ellas.

La acción de los educadores scouts se refiere principalmente a las actividades internas, pero sería un error pensar que pueden desentenderse de las externas.

Los jóvenes, además de participar en el Movimiento Scout, son alumnos de una escuela, hijos de una familia, miembros de una Iglesia, practican un deporte, interpretan algún instrumento, tienen amigos no scouts, se vinculan a diferentes grupos sociales.

Como se trata de motivar el avance, orientar el desarrollo y evaluar todos los objetivos educativos asumidos por los jóvenes, su patrulla y los dirigentes deberán tener en cuenta la variedad de actividades que los scouts realizan en los distintos ambientes en que actúan, ya que todas ellas están influyendo en su personalidad.

Por supuesto que no se trata de evaluar cada una de las actividades que los jóvenes desarrollan fuera del Movimiento, ni mucho menos de intervenir o interferir en ellas; pero los efectos que producen en los jóvenes deben ser considerados de un modo general en la evaluación de su progresión.

La principal distinción es entre actividades fijas y variables

Según su forma, su frecuencia y la manera en que contribuyen a la aplicación del método y al logro de los objetivos, las actividades pueden clasificarse en Fijas y Variables .

Las actividades fijas

Utilizan una misma forma y generalmente dicen relación con un mismo contenido.

Se necesita realizarlas continuamente para crear el ambiente deseado por el método scout.

Contribuyen de manera genérica al logro de los objetivos educativos.

Las actividades variables

Utilizan formas variadas y se refieren a contenidos muy diversos, según las inquietudes expresadas por los jóvenes.

No se repiten continuamente, salvo que los jóvenes deseen hacerlo y después de transcurrido cierto tiempo.

Contribuyen a la obtención de determinados objetivos educativos claramente individualizados.

Actividades fijas son, por ejemplo, las distintas celebraciones que se realizan en la Unidad. Según el motivo que celebran, su contenido siempre es similar; su realización frecuente contribuye a crear la atmósfera propia de la vida de grupo en la Unidad; y no están dirigidas al logro específico de un objetivo o grupo de objetivos educativos de los jóvenes. Sin embargo, como dicen relación con varios aspectos de su personalidad, contribuyen de un modo general al logro de los objetivos en las distintas áreas de crecimiento.

Actividades variables, por ejemplo, podrían ser el aprendizaje de la técnica del reciclado de papel, la mantención de un cultivo hidropónico, el montaje de un teatro de títeres para un centro infantil, la elaboración de un audiovisual, un reportaje fotográfico o un campamento itinerante en distintos sectores rurales culturalmente atractivos.

Para que una actividad variable pueda incorporarse al programa de las patrullas o de la Unidad, basta que ella sea:

  • Desafiante
  • Útil
  • Recompensante
  • Atractiva

Toda posibilidad de acción que constituya un desafío, sea útil para el crecimiento personal de los jóvenes, les atraiga y tenga para ellos el sentido de obtención de un logro, es una actividad educativa y por lo tanto entra en el campo de interés de las patrullas y de la Unidad.

El programa equilibra actividades fijas y variables

Una de las claves para enriquecer la vida de grupo en la Unidad es construir, con la participación activa y responsable de los jóvenes, un programa de actividades que mantenga un adecuado equilibrio entre estos dos tipos de actividades educativas.

Las actividades fijas

Fortalecen el método, asegurando la participación juvenil, la toma de decisiones colectivas y la vigencia de los valores.

Contribuyen a crear la atmósfera de la Unidad y producen vivencias propiamente scouts.

Las actividades variables

Aseguran que el programa responda a las inquietudes e intereses de los jóvenes y los proyecte sobre la diversidad del entorno.

Se relacionan directamente con las necesidades de la comunidad.

El equilibrio entre estas actividades se planifica, primero al preseleccionar y luego al organizar las actividades, como veremos al hablar del ciclo de programa.

De hecho, las actividades fijas y las variables no son antagónicas ni separadas. Se conectan entre sí, pudiendo una misma actividad reunir a ambos tipos. Es el caso de un campamento, que siendo básicamente una actividad fija, comprende habitualmente la realización de varias actividades variables.

Un programa concentrado en actividades fijas, en perjuicio de las variables

Puede conducir a una Unidad “cerrada”, centrada sobre sí misma, aislada de los acontecimientos de su entorno, que no prepara a los jóvenes para la vida sino para el propio Movimiento Scout. Un “programa scout para scouts” y no un “programa scout para jóvenes”.

Podría afectar el desarrollo armónico de los jóvenes, impidiendo evaluar su avance en relación a las distintas áreas de crecimiento de su personalidad, lo que se obtiene muy concretamente a través de las experiencias generadas por las actividades variables.

Puede convertir al programa en algo muy aburrido y con tendencia a la obsolescencia.

Un programa recargado de actividades variables, con escasas actividades fijas

Corre el riesgo de desperfilar la Unidad, convirtiéndola probablemente en un “grupo juvenil” atractivo y servicial, pero con escaso “estilo scout”, lo que afectará su cohesión y el sentido de pertenencia de los jóvenes.

Disminuirá el efecto educativo global producido por la aplicación de todos los elementos del método en su conjunto, ya que le faltará la atmósfera sustentadora creada por la continuidad de las actividades fijas.

Puede convertir al programa en activismo sin sentido, impidiendo que los jóvenes reflexionen y el grupo logre estabilidad.

Las actividades variables pueden ser de patrulla, de Unidad y proyectos

Las actividades de patrulla son las realizadas por una patrulla sin tener necesariamente relación con las otras patrullas.

Las actividades de Unidad son las comunes a toda la Unidad, ya sea porque todas las patrullas han decidido realizar la misma actividad en paralelo o porque asumen tareas específicas dentro de una actividad que las involucra a todas. Las actividades de Unidad o comunes deben tener una frecuencia que no interfiera con las actividades de patrulla, que son prioritarias.

Los proyectos, son un conjunto de actividades que conforman una iniciativa de mayor envergadura, generalmente de larga duración, asumiendo las patrullas diferentes actividades que se complementan entre sí para el logro de un objetivo común.

Esta distinción es importante para el equilibrio entre vida interna de la patrulla e interacción con las otras.

También lo es para los efectos de selección y evaluación de las actividades. Las actividades de patrulla son seleccionadas y evaluadas por la propia patrulla. Las actividades de Unidad, al igual que los proyectos, son preseleccionadas por el Consejo de Unidad, luego son seleccionadas por la Asamblea de Unidad y finalmente se evalúan entre todos.